
Cuando los hijos son muy rebeldes, caprichosos y manipuladores, la tentación de ceder ante sus caprichos es grande, pero ¿es lo correcto?
El éxito en la educación de los hijos es que debemos ser constantes y actuar inmediatamente se vea la mala conducta de los hijos, no debe importar si en el momento del mal comportamiento del niño se está con visita o se está en algún lugar público, en ese momento se le debe corregir y no decirle "espera que lleguemos a casa", porque siempre se escudarán en esa situación. La forma de corregirlo debe ser con mucho respeto al menor, no se le debe humillar ni golpear, se le debe hacer ver que la actitud que toma no es la correcta y que no se le dará mayor importancia, se le hace ver que nos disgustó mucho su actitud y que otro día no se le llevará a ningún sitio hasta que aprenda a comportarse, se le retirará el permiso de salir a jugar con sus amigos o quitarle lo que más le guste. Sé perfectamente que al principio será un poco difícil controlar la situación pero debe cumplirse y demostrarle al niño la seguridad con la que actuamos de lo contrario se convertirá en un manipulador.
Es importante también premiar el buen comportamiento, siempre que se pueda se debe conversar con el niño y hacerle entender que si se le corrige es porque se le ama y se quiere lo mejor para él, tanto el padre como la madre deben decirle siempre cuanto lo aman y como se sienten felices y orgullosos de lo bueno que es, esto hará que él se sienta seguro y comprometido.
La separación rompe la estabilidad familiar y debido a esto los hijos son los mas afectados, ya que ellos están acostumbrados a vivir y a compartir con sus dos padres.